Los antiinflamatorios inespecíficos no esteroides (AINEs) corresponden a una clase heterogénea de drogas que se caracterizan por presentar una serie de efectos terapéuticos básicos y comunes; a saber:

  1. Efecto Antiinflamatorio o Antiflogótico Inespecífico

  2. Efecto Analgésico o Antálgico

  3. Efecto Antipirético o Antitérmico

  4. Efecto Antiagregante Plaquetario

         

 

Farmacodinamia: Efectos Farmacológicos

         Los diversos efectos terapéuticos, como así también varios de los efectos adversos de los distintos AINEs, se deben en gran parte a la inhibición en la biosíntesis de los eicosanoides cíclicos ó prostanoides (PGs, TXs, Prostaciclinas).

         Los AINEs son inhibidores reversibles ó irreversibles (según el tipo) de la ciclooxigenasa (COX); enzima clave en la biosíntesis de esta variedad de autacoides. La COX actúa sobre los ácidos grasos poliinsaturados esenciales de 20 átomos de carbono (especialmente el ácido araquidónico ó ácido 5, 8, 11, 14 – eicosatetraenoico), los cuales son liberados por la acción de diversas Fosfolipasas (A2 y C) a partir de los fosfoacilglicéridos de la membrana celular (Ptd.Ch; Ptd.Etn; Ptd.Ser; Ptd.Ins 4,5 P2).

         La COX de ácidos grasos se denomina también endoperoxido – prostaglandina G/H sintetasa; la cual es una hemoproteina microsomal con un PM: 71 kDa. Esta enzima posee dos actividades catalíticas distintas que actúan en forma sucesivas: a) actividad de endoperóxido sintetasa y b) actividad de dehidroperoxidasa. De esta manera la COX actúa en dos etapas; en la primera produce una ciclación y una oxigenación del ácido graso poliinsaturado (ácido araquidónico)  originando PG G2 (mediada por la actividad de endoperóxido sintetasa); y en la segunda etapa produce una reducción de la PG G2 dando origen a la PG H2  (por medio de la actividad de dehidroperoxidasa).

Se utiliza el término de endoperóxidos cíclicos para señalar al conjunto de PG G2 y H2; los cuales son compuestos químicamente muy inestables (con una t ½ de aproximadamente 5 minutos).

         En la actualidad se reconocen la existencia de dos isoenzimas de la ciclooxigenasa de ácidos grasos, denominadas COX – 1 y COX – 2. Hay evidencia de la presencia de otra isoenzima ubicada en las células endoteliales del encéfalo (hipotálamo), designada como COX – 3; la cual es inhibida selectivamente por el paracetamol (esta isoenzima se ha descripto unicamente en la corteza cerebral del perro).

Los diversos AINEs inhiben a las isoenzimas de la COX, y por lo tanto la formación de prostanoides. Teniendo en cuenta que esta clase de drogas no actúan sobre las lipooxigenasas (LOXs), puede observarse un incremento en la biosíntesis de leucotrienos (LTs) y otros eicosanoides acíclicos debido a una mayor disponibilidad de ácidos grasos poliinsaturados (ácido araquidónico).

         La inhibición de las COXs puede ser reversible ó irreversible, según el tipo de AINE. La aspirina y el ácido mefenámico son ejemplos drogas con inhibición irreversible. En el caso de la inhibición reversible de la COX, ésta puede ser de duración corta (para los AINEs de t ½ beta corta) ó de duración prolongada (para el caso de AINEs de t ½ beta larga).

         De acuerdo al grado de selectividad de éstas drogas por las isoenzimas de la COXs determinadas por estudios in vitro, se las puede clasificar en la actualidad de la siguiente forma (Tabla 1).

  • Tabla 1. Liberación de Acido Araquidónico

  • Tabla 2. Biosíntesis de Prostanoides y de Lipoxanoides

  • Tabla 1: Selectividad COX

          Los diversos AINEs poseen un efecto analgésico significativo en dolores agudos y crónicos de tipo nociceptivo (tanto inflamatorios como no inflamatorios), de intensidad leve a moderada.

          Los AINEs ácidos poseen una mayor eficacia clínica para el dolor nociceptivo inflamatorio (por ejemplo: dolor agudo postoperatorio y post-traumático, gota aguda ó ataque gotoso, dolor crónico oncológico por metástasis óseas, artritis agudas y crónicas, osteoartrosis); en cambio no hay diferencias significativas entre AINEs ácidos y básicos para el dolor nociceptivo no inflamatorio (por ejemplo: cefaleas/migrañas, cólicos).

          El efecto analgésico o antálgico de los AINEs es de intensidad menor con respecto a los opioides; siendo efectivos únicamente sobre el componente sensorial – discriminativo del dolor.

         Para los AINEs (a diferencia de las drogas morfinomiméticas ú opioides no peptídicos), el efecto analgésico no es dosis dependiente. Es decir, el incremento de la dosis no determina un mayor efecto analgésico (poseen efecto techo); pero sí un aumento en la duración del efecto analgésico. Esto permite decir que los AINEs deben ser administrados inicialmente a dosis terapéuticas bajas, para luego incrementar la de acuerdo a la respuesta clínica del paciente. Todo lo mencionado anteriormente puede ser aplicado también al efecto antipirético y antiinflamatorio inespecífico.

Recordar:

  • Los AINEs están especialmente indicados en los síndromes dolorosos en los cuales el componente inflamatorio es destacado (por ejemplo: dismenorrea, dolor postoperatorio, dolor por metástasis óseas con intensa actividad osteoclástica) debido al destacado papel que desempeñan los eicosanoides cíclicos o prostanoides (PG I2, PGE2, etc.)

          Se puede indicar que la duración del efecto de los AINEs dependen de los siguientes factores:

  • Dosis administrada

  • Vida media de eliminación (t ½ beta)

  • Tipo de inhibición de la COX (reversible ó irreversible)